Pirineos en Llamas enciende el 2026 con “Aguapanela” y apunta al Festival Estéreo Picnic
La banda paisa convierte el fuego en manifiesto sonoro y prepara un show que promete catarsis, mística y distorsión sin concesiones.
Pirineos en Llamas regresa con “Aguapanela”, un disco que condensa su identidad incendiaria y los proyecta con fuerza hacia el Festival Estéreo Picnic 2026. Desde Medellín, esta banda de rock alternativo —integrada por Fabián Buitrago (guitarra y voz), David Giraldo (batería), Manuel Orrego (bajo), Miguel Restrepo (guitarra y voz principal) y Maclovin (guitarra y voz)— ha construido, desde 2020, algo más que canciones: un laboratorio de experiencias emocionales.
El nuevo álbum es el resultado de dos años de búsqueda, tropiezos y revelaciones. El concepto gira en torno al fuego, símbolo central del imaginario del grupo. No se trata solo de combustión estética; es la dualidad eterna: guerra y caos frente a purificación y renacimiento. Así, el disco se despliega como el viaje de un héroe que atraviesa la oscuridad —dolor, ansiedad, apego al pasado— hasta encontrar dentro de sí la llama que lo conduce hacia la luz. La segunda mitad respira fe, intuición y victoria interior. El mensaje es claro: la batalla real se libra por dentro.
En lo sonoro, Pirineos en Llamas se mueve con libertad entre cumbia, rock, pop, punk, shoegaze, new wave y post-punk, incorporando incluso resonancias de rituales ancestrales. Hay más atmósferas, más cambios de ritmo, más texturas frenéticas. La banda, influenciada por nombres como Interpol, The Cure, Gustavo Cerati, Soda Stereo o IDLES, juega con estructuras poco convencionales: canciones sin coro, sin estrofas o con estribillos mutantes. Contrastes calculados: melodías luminosas abrazando letras sombrías, tensión y belleza en un mismo latido.
El título “Aguapanela” nace de una dinámica creativa espontánea. Para ellos, no es solo una bebida tradicional colombiana, sino un símbolo de hogar, resistencia y amor familiar. Es energía cotidiana y medicina emocional. En esa metáfora se esconde el elixir del héroe: aquello que reconforta cuando todo arde. El focus track homónimo cristaliza esa idea, convirtiendo lo íntimo en himno.
La producción contó con Juan Antonio Toro en temas como “Palacio Egipcio”, “Canto al Fuego” y “La Batalla”, mientras que David Ospina, de Volcán, estuvo a cargo de la grabación, mezcla y máster en Brona Records. El resultado es un álbum instintivo y visceral, que la banda describe como un mensaje que se manifestó pieza por pieza, como un rompecabezas revelado.
Con este lanzamiento, Pirineos en Llamas no solo presenta un disco: prepara una ceremonia eléctrica para el Estéreo Picnic 2026. Y si el fuego es su emblema, el escenario será el lugar donde todo termine de arder.
Este artículo es un contenido de NoEsFm
