Pedro Eustache: el venezolano que tocó con Paul McCartney y dejó su huella en “Jenny Wren”

Pedro Eustache: el venezolano que tocó con Paul McCartney y dejó su huella en “Jenny Wren”

Pedro Eustache no llegó a McCartney como cuota latina, sino como un artesano sonoro de altísimo nivel.

Hay historias venezolanas que se esconden en los lugares menos esperados. Una de ellas vive dentro de una canción de Paul McCartney: “Jenny Wren”, pieza incluida en el álbum “Chaos and Creation in the Backyard”, publicado en 2005.

En esa canción, delicada, acústica y melancólica, aparece un sonido extraño, profundo, casi fantasmal. No es una flauta común. No es un arreglo de estudio cualquiera. Es un duduk, instrumento de viento de origen armenio, interpretado por el músico venezolano Pedro Eustache.

La conexión no es menor. Eustache no solo participó en una grabación de McCartney: aportó uno de los colores sonoros más reconocibles de “Jenny Wren”, una canción que fue lanzada como single en el Reino Unido el 21 de noviembre de 2005 y luego nominada al Grammy como Best Male Pop Vocal Performance en 2007. 

¿Quién es Pedro Eustache?

Pedro Eustache nació en Caracas, Venezuela, en 1959. Es flautista, multiinstrumentista, compositor, investigador, fabricante de instrumentos y especialista en instrumentos de viento del mundo. Su carrera se mueve entre la música clásica, el jazz, la música de raíz, el cine, los videojuegos y las grandes producciones internacionales.

En su biografía oficial se define como un solista de vientos y sintetizador de viento con más de 40 años de experiencia profesional. También se destaca su formación académica en Europa, sus estudios avanzados de flauta, su maestría en jazz en California Institute of the Arts y su trabajo con tradiciones musicales de distintas partes del mundo, incluyendo el duduk armenio, el bansuri hindú, el nay árabe y el didgeridoo australiano.

Eustache fue miembro fundador de la Orquesta Sinfónica Simón Bolívar dentro de El Sistema venezolano, y con el tiempo desarrolló una carrera internacional que lo llevó a colaborar con nombres como Paul McCartney, John Williams, Hans Zimmer, Gustavo Dudamel, Yanni, Anoushka Shankar, Shakira, Herb Alpert, Danny Elfman y Alexandre Desplat, entre muchos otros.

La historia de “Jenny Wren”

“Jenny Wren” pertenece al álbum “Chaos and Creation in the Backyard”, una de las obras más sobrias e introspectivas de Paul McCartney en el siglo XXI. El disco fue producido por Nigel Godrich, conocido por su trabajo con Radiohead y R.E.M., y marcó una etapa en la que McCartney aceptó trabajar con un productor externo capaz de empujarlo fuera de sus zonas cómodas. La página oficial de McCartney señala que el álbum recibió amplia aclamación crítica y obtuvo tres nominaciones al Grammy.

La canción sigue una línea acústica cercana a temas como “Blackbird”, “Mother Nature’s Son” o “Calico Skies”: guitarra desnuda, melodía frágil y una sensación de fábula amarga. Pero el elemento que la transforma es el solo de duduk interpretado por Pedro Eustache.

Según The Paul McCartney Project, la canción fue grabada en octubre de 2004 en Ocean Way Recording Studios, en Los Ángeles, y el overdub del duduk se añadió en una sesión separada el 25 de octubre de ese mismo año. En los créditos aparecen Paul McCartney en voz, guitarra acústica Epiphone Texan y floor tom; Nigel Godrich como productor; Pedro Eustache en duduk; Darrell Thorp como ingeniero; y Dan Grech-Marguerat como asistente de producción. 

El duduk: el lamento armenio dentro de una canción británica

El duduk es un instrumento de viento tradicional armenio, de sonido cálido, nasal y profundamente humano. Su timbre parece estar siempre al borde del llanto. En “Jenny Wren”, ese color le da a la canción una dimensión casi antigua, como si la melodía de McCartney se abriera hacia otro paisaje emocional.

La elección de Pedro Eustache fue clave porque no se trataba simplemente de “poner un instrumento exótico”. Eustache es un especialista real en lenguajes de viento del mundo. Su biografía oficial menciona estudios de duduk armenio con Djivan Gasparyan, una de las figuras más importantes de ese instrumento.

Allí está la diferencia: el sonido de “Jenny Wren” no es decorativo. Es narrativo. El duduk no adorna la canción: la hiere, la vuelve más profunda.

¿Cómo llegó Pedro Eustache a Paul McCartney?

La conexión se gestó en el Concert for George, el histórico homenaje a George Harrison realizado en el Royal Albert Hall de Londres en noviembre de 2002. Pedro Eustache no llegó allí por azar; formaba parte de la exigente selección de músicos convocados por el maestro del sitar Ravi Shankar y su hija Anoushka para la sección de música clásica india del evento. Fue en los ensayos y camerinos de esa producción donde McCartney conoció al multiinstrumentista venezolano, quedando impresionado por su versatilidad. Fuentes como Beatles Bible y PBS acreditan la participación de Eustache en este legendario concierto, donde compartió escenario con figuras de la talla de Ringo Starr, Eric Clapton, Tom Petty y Jeff Lynne. Ese encuentro en el universo Beatle fue la puerta definitiva: años más tarde, McCartney lo convocaría en Los Ángeles para el solo de “Jenny Wren”.

Esa participación fue una puerta importante. Años después, McCartney lo convocaría para “Jenny Wren”, y la colaboración continuaría en otros trabajos.

Pedro Eustache también aparece en “Egypt Station”

La relación musical entre Pedro Eustache y Paul McCartney no terminó en “Jenny Wren”. The Paul McCartney Project registra colaboraciones de Eustache en “Chaos and Creation in the Backyard” y también en “Egypt Station”, álbum de McCartney publicado en 2018. Según esa fuente, Eustache contribuyó en canciones como “Back in Brazil” y “Hand in Hand”, además de “Growing Up, Falling Down”, lado B del single “Fine Line”.

La propia biografía oficial de Eustache también menciona su participación con McCartney, incluyendo tres canciones en “Egypt Station”.

Esto amplía la historia: no estamos ante una aparición aislada de un músico venezolano en una canción de Paul. Estamos ante una colaboración que se repite en distintas etapas de la obra solista de McCartney.

Un músico venezolano en el mapa sonoro del mundo

Pedro Eustache se volvió viral en 2022 como el famoso “Flute Guy” de The Game Awards, pero su carrera ya era enorme mucho antes de ese momento. El medio digital The Verge lo describió como un músico capaz de tocar una enorme variedad de instrumentos de viento y lengüeta, además de construir y modificar instrumentos propios para conseguir sonidos únicos.

Su trabajo aparece en bandas sonoras, conciertos sinfónicos, giras internacionales y proyectos de gran escala. La biografía oficial de Eustache menciona más de 150 bandas sonoras para cine, televisión y videojuegos, incluyendo títulos como The Passion of the Christ, Munich, Pirates of the Caribbean, Kung Fu Panda, Rio, Ice Age, How to Train Your Dragon, Coco y Jumanji 2.

Pero para Venezuela, su participación con Paul McCartney tiene un valor simbólico especial. Porque allí, en una canción acústica de uno de los compositores más importantes del siglo XX, aparece un músico nacido en Caracas aportando un sonido ancestral, melancólico y profundamente cinematográfico.

La importancia venezolana de “Jenny Wren”

Paul McCartney nunca ha dado un concierto en Venezuela, pero Venezuela sí aparece de forma sutil dentro de su historia musical. Y uno de esos puntos de conexión es Pedro Eustache.

“Jenny Wren” no suena venezolana en un sentido folclórico. No hay cuatro, maracas ni joropo. Pero hay algo más interesante: un músico venezolano actuando como puente entre culturas, llevando a una canción británica el aliento de un instrumento armenio, con una sensibilidad formada entre Caracas, Europa, Estados Unidos y los grandes estudios de grabación del mundo.

Este artículo es un contenido de NoEsFm

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